El poder público estatal, a través de sus órganos, tiene a su cargo la administración y ejercicio de los recursos públicos destinados a la prestación de los servicios básicos y a la atención oportuna de las necesidades de la población, procurando con ello su bienestar general.
En el ejercicio de los recursos públicos, los órganos del Estado deben dar cumplimiento a los principios de legalidad, transparencia y rendición de cuentas, documentando fehacientemente desde el punto de vista presupuestal y contable todas las operaciones dentro de la contabilidad gubernamental.